sábado, 23 de febrero de 2008

EL AMOR Y LA LOCURA

EL JUEGO
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura, como siempre tan loca les propuso: “¿jugamos al escondite? La intriga levantó la ceja intrigada y la curiosidad, sin poder contenerse, preguntó: “¿al escondite?” ¿Y cómo es eso?
“Es un juego”, explicó la locura, “en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras vosotros os escondéis, y cuando haya terminado de contar, al primero de vosotros que encuentre, ocupará mi lugar para continuar con el juego”.
El entusiasmo bailó sepultado por la euforia, la alegría dio tantos saltos, que terminó por convencer a la duda e incluso a la apatía, a la que nunca les interesaba nada. Pero no todos quisieron participar: la verdad prefirió no esconderse ¿para qué si al final siempre la hallaban? La soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la cobardía prefirió no arriesgarse.
“Un , dos , tres…”, comenzó a contar la locura.
La primera en esconderse fue la pereza, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra; la fe subió al cielo y la envidia se escondió tras la sombra del triunfo que, con su propio esfuerzo, había logrado subir a la copa del árbol más alto. La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba el parecía maravilloso para alguno de sus amigos,
- Que si un lago cristalino ideal para la belleza, que si la rendija de un árbol para la timidez, que si el vuelo de la mariposa lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento magnífica para la libertad…- así terminó por ocultarse en un rayito de sol.
El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… pero sólo para él.
La mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la pasión y el deseo, en el centro de los volcanes. El olvido… se olvidó de esconderse, mientras que el Miedo huía de una avispa.
Y así fueron apareciendo el resto.
Cuando estaban todos reunidos la Curiosidad preguntó:
-¿Dónde está el Amor?.
- Nadie lo ha visto. La Locura empezó a buscarlo.
Buscó por las montañas, por los ríos, por debajo de las piedras… y el Amor no aparecía.
Buscando por todos los lados, la Locura vio un rosal, cogió un palo y empezó a buscar entre las ramas, cuando de repente escuchó un grito.
Era el Amor, gritando porque se le había clavado una espina de una rosa.
La Locura no sabía que hacer. Le pidió disculpas, imploró perdón y prometió seguirle para siempre. El Amor aceptó sus disculpas.
Por eso, desde entonces el Amor es ciego y la Locura siempre le acompaña.

9 comentarios:

Rosa dijo...

Muy bonita e interesante esta fábula. La voy a utilizar, mañana mismo, con mis alumnos de secundaria. Creo que les va a gustar.
Un saludo

Anónimo dijo...

Ke bonita reflexion,me encanto mucho.Ojala y aiga mas jente ke le guste.
¡Gracias por compartila!.

Anónimo dijo...

ay pues si esta muy padre
e interesante
se la voy a desir a mi novio

Anónimo dijo...

esta bien y me
gusta mucho
ojala y sigan saliendo
mas sobre esos
xk es cierto lo
que dicen

Anónimo dijo...

muy bello

Anónimo dijo...

esta supeer linda esta reflexioon creo que a muchas personas nos llega!! y la vdd es cierto el amor es ciego y la locura siemprele acompaña :(

Anónimo dijo...

Muy bonita reflexion....

Anónimo dijo...

<3 No Maa C'x Quee Paadre C':

Anónimo dijo...

¡maravilloso!....
Está muy entretenido y lindo!!!